Los diez
integrantes de este grupo de teatro vallisoletano, que lleva trabajando más de ocho años, ponen toda su ilusión en proyectos como esta obra, y consiguen la aclamación
del fiel público que acude a cada una de sus funciones. Dirigidos por la
voluntaria Teresa Montes, no es la primera vez que actúan sobre el escenario.
Han participado en grandes proyectos como en la II Muestra Nacional Arte y
Discapacidad 2006 ciudad de Logroño, y han llevado sus obras por diferentes
puntos del país, desde Olmedo hasta Madrid, pasando, por supuesto, por numerosos
centros cívicos y salones de actos de su ciudad natal, Valladolid.
La Repanocha
surgió entre las paredes de las aulas dirigidas al arte del Centro Educativo y
Asistencial El Pino, una asociación a la que acuden los jóvenes con algún tipo
de discapacidad intelectual. Este grupo de teatro ensaya cada semana y durante meses
para poder llevar al escenario las diferentes obras que los voluntarios
seleccionan para ellos. Lo hacen con el gran esfuerzo que conlleva, pero las
felicitaciones repletas de cariño que reciben de sus familiares y amigos
después de cada actuación les compensa cualquier sacrificio. Según asegura la
directora del grupo de teatro, son fundamentales el apoyo de las familias,
sobre todo por sus contribuciones económicas para el sostenimiento de la
asociación, la participación del voluntariado en actividades de este tipo, y la
ayuda recibida por Asprona Valladolid, que aporta el material y las
infraestructuras necesarias para realizar estos talleres.
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